El origen del Diseño Universal para el Aprendizaje se basa en la idea de que la diversidad del ser humano es la norma y no la excepción, y que dar respuesta a esa diversidad es fundamental para garantizar la equidad educativa y asegurar una educación de calidad para todos los alumnos.
El enfoque DUA pone la atención en el erróneo diseño del currículo escolar estandarizado, que atiende a la mayoría de los estudiantes, pero deja sin atender a los que más necesidades tienen o los que no pueden seguir ese currículo.
El Diseño Universal para el Aprendizaje es un enfoque didáctico que pretende aplicar los principios del DU al diseño del currículo de los diferentes niveles educativos.
Los tres principios del Diseño Universal para el Aprendizaje se corresponden con las tres redes cerebrales implicadas en el aprendizaje: redes de reconocimiento, redes estratégicas y redes afectivas.
Principio I: Proveer múltiples medios de representación, ya que los alumnos poseen diferentes formas de percibir y comprender la información que se les presenta.
Principio II: Proveer múltiples medios de acción y expresión, ya que los alumnos poseen diferencias en su forma de actuar en el entorno y en su modo de expresar lo que saben.
Principio III: Proveer múltiples formas de implicación, ya que la motivación y el componente emocional tienen una especial relevancia en el aprendizaje.
Dentro de cada uno de los principios anteriormente señalados, existe una serie de pautas que hay que seguir para un buen diseño universal del aprendizaje.
Estas pautas incluyen proporcionar opciones para la percepción, el lenguaje y el uso de símbolos, la comprensión, la acción física, las habilidades expresivas y para la fluidez, las funciones ejecutivas, suscitar interés, sostener el esfuerzo y la constancia, y la autorregulación.