Hablar de estimulación sensorial significa hablar de diversas áreas: visual, táctil, auditiva, gustativa, olfativa, vestibular y proprioceptiva, es por eso que cada una de ellas capta unos estímulos que permiten desarrollarnos como personas y que es necesario trabajar de forma diversa.
A continuación te queremos presentar algunas actividades que puedes llevar a cabo para realizar estimulación sensorial, usando aquellas que más necesiten tus niños/as o jóvenes.
Con estas actividades podrás ir viendo la evolución que puede realizar el individuo durante el trabajo llevado a cabo durante un período de tiempo determinado.
Recomendamos que las actividades se lleven a cabo durante todo el curso, de forma que se observe desde qué punto se empieza y hasta dónde se evoluciona con cada persona.
En el caso de poder disfrutar de las salas Snoezelen para poder realizar una estimulación sensorial completa, es necesario aprovecharla.
Se trata de una sala llena de aparatos para que la persona entre en un espacio totalmente diferente, con pantallas, cortinas de leds, espejos, tubos de agua, colchón…
¡Todo un sueño para la estimulación sensorial!
También es importante que sepas que muchas de estas actividades pueden servir para bajar el nivel de estrés o tensión por el niño en ciertos momentos dados.
Es necesario que te des cuenta cuáles le regulan su nivel de estrés para tenerla como recurso y poder anticiparte a ciertos momentos de nervios que puedan comportar trastornos de conducta.
Es interesante saber que hay muchas actividades diarias que hacemos que nos pueden servir como actividades de estimulación sensorial, como lavarnos con una esponja, bajar por un tobogán, hacer plastilina o notar el césped en los pies.
También nos gustaría destacar que estas actividades son ideales para la pequeña infancia, momento en el que se desarrollan los sentidos, y también a lo largo de toda la infancia, donde los niños van aprendiendo y experimentando.