Los perros a menudo rascan las puertas cuando se sienten ansiosos, emocionados o agresivos. Puedes proteger las puertas del daño si les haces algunas modificaciones. Mejor aún, puedes reducir el comportamiento destructivo de tu perro mediante un entrenamiento simple y cambios en su estilo de vida. Instala una puerta para que tu mascota pueda entrar y salir como le plazca. Los perros a menudo arañan las puertas cuando quieren entrar o salir. Lima las uñas del perro para que no pueda arañar. Si tu perro normalmente araña la puerta mientras estás en el trabajo o en algún lugar, piensa en contratar a un cuidador de mascotas para que venga y lo vigile durante el día. Los perros a menudo dañan las cosas cuando tienen mucha energía acumulada y no encuentran cómo liberarla. Para evitarlo, asegúrate de sacarlo a pasear a menudo y jugar con él cada vez que comience a actuar hiperactivo. La manera más sencilla de lograrlo es dejando juguetes que pueda masticar, huesos y objetos similares cerca de la puerta para que, si se acerca a la entrada, se concentre principalmente en los objetos divertidos. Además de los juguetes, compra objetos dispensadores que, al llenarlos con algo para comer, mantengan al perro ocupado durante mucho tiempo.Para una solución rápida, puedes simplemente bloquearle el paso a la puerta. Coloca objetos grandes frente a la puerta, como cajas o cofres grandes. Si eso no funciona, instala una reja para mascotas frente a la puerta. Si lo descubres arañando o dañando la puerta, interrúmpelo de inmediato. Llámalo o interrumpe lo que esté haciendo. Puedes tomar esa oportunidad para colocar algo entre el perro y la puerta. Si el perro recibe atención cada vez que araña algo, continuará haciéndolo. Una vez que el perro deje la puerta, hazle saber que se ha portado mal e ignóralo. El castigo no funciona con los perros, así que no le grites, no le pegues, no le des patadas ni le hables mal. Si el daño sucede mientras no estás, no le hagas nada al perro. Este no entenderá por qué lo castigas. Si lo dejas afuera o en otra habitación, comenzará a arañar la puerta para tratar de regresar contigo. Esta ansiedad por separación es común en los caninos, pero puedes vencerla si dejas al perro en una jaula o perrera durante largos períodos. Para obtener mejores resultados, comienza a enjaular al perro durante 30 minutos. Una vez que aguante este tiempo, agrega otros 30 minutos. Sigue aumentando el tiempo hasta que se sienta cómodo quedándose en la jaula toda la noche.