Puerta giratoria es una expresión que hace referencia a la situación en la que un alto cargo público deja o finaliza su puesto en el sector público, pasando a ocupar un alto cargo en el sector privado. Habitualmente para una gran empresa. Cuando hablamos de puertas giratorias, casi siempre estamos haciendo referencia a la situación en la que un alto cargo público se marcha de su puesto, o finaliza el mismo, ocupando posteriormente un alto cargo en una empresa en el sector privado. Esta expresión se utiliza de forma peyorativa. Ya que, en una gran mayoría de casos, estos movimientos se hacen para utilizar la figura de este alto representante en beneficio de la empresa y el empresario. Dado que la persona ha ocupado puestos de responsabilidad en la Administración Pública, esta conoce bien el funcionamiento, a la vez que cuenta con contactos y amistades dentro de la propia Administración. Por esta razón, las empresas contratan a esta persona, para tratar de aprovechar esos contactos, el conocimiento, así como todo lo que este puesto le ha reportado, y sacar un beneficio para la empresa.
Las puertas giratorias en el mundo están presentes en todo el planeta, y en Japón, por ejemplo, al político o al funcionario que pasa del sector público al sector privado se le denomina «Amakudari«. Al igual que las puertas giratorias, el Amakudari es aquel alto cargo japonés que deja su puesto en el sector público para unirse al sector privado, al mundo de la empresa. En España, la Ley 5/2006, que regula los conflictos de intereses de los miembros del Gobierno y de los Altos Cargos de la Administración General del Estado, previene este tipo de delitos. Para ello, esta ley establece qué pueden hacer y cómo pueden hacerlo. Pero esta ley, además de en España, se encuentra presente en Japón, en Estados Unidos y, en definitiva, en todas aquellos países en los que impera la democracia.