La mayoría de la gente no se da cuenta de que hay momentos óptimos para usar un reloj inteligente y momentos en los que es mejor no usarlo. Puede pasar de ser una buena herramienta a un generador de estrés constante. Es necesario establecer zonas libres de relojes inteligentes durante el día, ya que la mayoría de las personas que los usan con frecuencia, pueden llegar a padecer de ansiedad por cumplir sus objetivos de pasos, optimización de sueño y otras características que suelen ser monitoreadas.
Evitarlo al desayunar, almorzar o cenar. Lo último que necesitas mientras comes es que tu muñeca vibre con alertas, pues mientras que haces esta actividad crucial en tu día a día podrías estar más pendiente de lo que dice el dispositivo y esto afecta la manera en la que consumes, por lo que también afecta la digestión. Quitarte el reloj durante las comidas te permite concentrarte en la comida y en las personas con las que la compartes, siendo una de las mejores formas de mantener la higiene tecnológica en el desayuno, almuerzo y cena.
En los tiempos libres. El hecho de mantenerse pensando solo en “cerrar los círculos de actividad o alcanzar el conteo de pasos” hace que haya un problema con no poder alcanzar un objetivo y esto es justo lo que hace que te vuelvas dependiente del smartwatch, ya que “tu dispositivo debe servirte a ti, no al revés”. Descansar también es parte del progreso cuando se trata de la actividad física. Convertir acciones simples como caminar y dormir en algo que debe ser optimizado durante todo el día, todos los días, solo es un problema porque no permite que disfrutes de momentos importantes.
Durante tus horas de sueño. Una de las características más populares de estos dispositivos es el seguimiento de la calidad del sueño. Usando los sensores incorporados, es capaz de monitorear el estado durante estas horas de descanso para saber si has tenido un buen ciclo de recuperación. Sin embargo, esto también puede hacer mucho daño, especialmente porque te encuentras en un modo de esfuerzo constante y “La luz azul de las pantallas puede interferir con la producción de melatonina”, que es la hormona del sueño.
Cuando vas a una reunión social. De la misma manera que pasa en tus tiempos libres, si tienes una reunión social donde vas a compartir con amistades o familiares, no lo lleves. Este sería otra de las situaciones donde debería haber una desconexión tecnológica. En estas circunstancias, el Apple Watch o Galaxy Watch podría hacer que haya interrupciones al socializar y que te mantengas alerta de las cosas que haces para completar objetivos, por lo que estarías cayendo en el círculo vicioso de tener que seguir instrucciones del dispositivo. Por el bien de tu salud mental, es importante que consideres los consejos del experto porque seguro que van a hacer una gran diferencia. Evidentemente, durante los entrenamientos, horas de trabajo y viajes no es un inconveniente, pero usarlo todo el día sí y es algo que se debe cambiar de inmediato para no sufrir las consecuencias.