Los controles parentales son aplicaciones que las personas adultas pueden configurar en los dispositivos electrónicos con conexión a internet para que los buscadores y plataformas sólo ofrezcan contenidos adecuados a las edades de los niños y adolescentes. Existen aplicaciones más invasivas para la privacidad de los niños y adolescentes que no sólo restringen accesos a sitios en internet sino que informan sitios visitados, localizan a los usuarios de los dispositivos en un mapa, etc. Otras aplicaciones permiten activar medidas de seguridad y privacidad en los dispositivos para proteger datos, filtrar contenido de aplicaciones o de páginas web, evitar que se comparta información en línea, limitar el tiempo de uso de los dispositivos, programando horas de apagado y encendido o de tiempo máximo de conexión a internet, etc. Se pueden activar en celulares, computadoras, tabletas, televisores inteligentes, servicios de streaming, redes sociales, consolas de videojuegos y videojuegos. Los controles parentales pueden realizar ajustes para que no sea visible el lenguaje adulto, bloquear las solicitudes de amistad, ocultar el nombre, desactivar el chat de voz, desactivar los informes semanales de tiempo de juego y el chat de texto. Cada consola tiene la posibilidad de configurar la opción de administración de familia o grupo familiar. Las herramientas de control parental son muy útiles, en el caso de los niños la restricción de acceso y filtros de búsquedas es algo altamente recomendable para protegerlos de contenidos inadecuados. Es muy importante diferenciar entre las acciones que buscan proteger a nuestros hijos de las acciones que buscan controlar sus vidas, comunicaciones y lo que ellos hacen en internet.