Cuando la persona es sordociega total o su resto de visión es mínimo, necesita colocar sus manos sobre las de quien le signa para poder percibir el mensaje, hablamos entonces de LENGUA DE SIGNOS TÁCTIL O APOYADA.
En este caso, las manos de la persona con sordoceguera se colocan colgadas en el ángulo formado entre el pulgar y el índice de su interlocutor para seguir el mensaje.
Es fundamental considerar que nos estamos refiriendo a una lengua cuyo canal de transmisión es muy diferente al que las personas oyentes estamos acostumbrados a utilizar.
Se estructura de manera distinta a la oral, considerando un espacio determinado, unos movimientos concretos, acompañado todo ello de expresiones faciales y corporales variadas, que además en el caso de las Personas Sordociegas debe ser captada a través del tacto.
Es posible incluir aquí el sistema «DACTYLS» desarrollado por Daniel Álvarez desde su experiencia como persona con sordoceguera, que combina sobre la mano el dactilológico y signos tomados de la Lengua de Signos española, adaptados en su realización al espacio perceptible por la mano y que ofrece una velocidad de transmisión del mensaje para el interlocutor bien entrenado casi similar al de la lengua oral.