Experimentar con distintos acabados y texturas es una de las mejores formas de animar a tu hijo o hija a que dé rienda suelta a su creatividad.
Para ello puedes elegir entre distintos tipos de pinturas:
Pintura de dedos.
Densa y no tóxica, esta pintura está pensada especialmente para los niños y niñas más pequeños.
Como hemos visto, en su etapa de garabateo no tienen desarrolladas las habilidades motoras plenamente y su textura facilita su uso directamente con las manos.
Témpera.
Una pintura al agua muy usada en los colegios, ya que se limpia fácilmente.
También tiene una textura un poco densa y seca rápido.
Gracias a estas características, las podéis utilizar en un montón de técnicas y papeles.
Cera.
Son otro de los tipos más utilizados y versátiles.
Cuando tus hijos e hijas son pequeños disfrutan usándolas porque son blandas y pigmentan sin mucho esfuerzo, pero a medida que crecen pueden aplicar técnicas nuevas, como diluirlas con alcohol o los cuadros mágicos.
Pintura acrílica.
Es un tipo de pintura al agua que, cuando seca, deja un acabado brillante.
También tiene muy buenas propiedades de adherencia, por lo que podéis usarlas sobre prácticamente cualquier tipo de materiales.
Acuarela.
Esta pintura tiene una gran transparencia y se utiliza diluida en una gran cantidad de agua.
Como es difícil de controlar, es adecuada para niños más mayores.
Además, es imprescindible que utilices un papel específico, más grueso y poroso.
Pintura al óleo.
Tus hijos e hijas emularán a los grandes artistas con este tipo de material.
A diferencia de los que hemos visto hasta ahora, los pigmentos van diluidos en aceites, por lo que necesita disolvente para eliminarse.
Al igual que las acuarelas, dominar su uso exige bastante destreza, por lo que no es aconsejable para niños y niñas menores de 12 años.
Otros materiales para hacer manualidades
Como hemos mencionado en el caso de las acuarelas, no solo es necesaria la pintura para conseguir los resultados deseados, también tienes a tu alcance otros recursos.
Con ellos podrás experimentar con tus hijos e hijas distintas técnicas y acabados:
Los rotuladores y lápices de colores son perfectos para los más pequeños de la casa.
Les permiten un buen control mientras trabajan.
Prepárales a transicionar a otras herramientas con los que tienen punta de pincel.
El papel, los lienzos y figuras de escayola tienen que ser adecuados al tipo de material que vayáis a utilizar para pintar.
Los pinceles pueden ser de cerdas acrílicas o naturales.
Dispones de formas específicas con las que conseguir los resultados que queráis.
Por norma general, cuanto más largas y flexibles sean, más libre y dinámico será el trazo.
Siguiendo nuestros consejos y eligiendo la pintura para manualidades adecuada a las habilidades de tu hijo o de tu hija, os esperan horas de diversión.
Además de pasar un rato entretenido con él, le estarás dando la libertad de expresarse a través del arte.