Elegir la ruta más eficiente.
No es lo mismo la ruta más eficiente que la más corta.
Para moverse rápidamente entre un trabajo y otro siempre hay que elegir la ruta más rápida, pero ésta no tiene por qué ser siempre la que menos kilómetros tenga, ya que hay que tener en cuenta factores como el tipo de carretera, el tráfico, los semáforos, las rotondas o el gasto de combustible según el camino elegido.
Reemplazar los procesos manuales por un sistema de planificación de rutas automático puede optimizar las rutas de forma inmediata.
Rutas específicas según el vehículo.
Porque un camión de gran tonelaje no puede ir por los mismos sitios que un turismo, las rutas específicas para vehículos de grandes dimensiones ayudan a evitar posibles peligros y obstáculos, como puentes bajos, calles estrechas o sin salida, o curvas cerradas.
Lo ideal es que el sistema de planificación de rutas permita configurar los detalles del vehículo (si es camión, autobús, furgoneta), las dimensiones y el peso del mismo.
Planificación dinámica según tiempos de descanso.
Contar con información actualizada sobre los tiempos de conducción restantes de los conductores te permitirá optimizar la planificación para asegurarte de que aprovechas al máximo el tiempo de cada conductor y se mejore el proceso de reparto.