La cuestión pasa por centrarse en los puntos positivos y en las capacidades de cada individuo para potenciarlos. Hay cientos de empleos que puede llevar a cabo una persona sorda con total normalidad y ofreciendo un gran rendimiento y unos muy buenos resultados. La sociedad está evolucionado y cada vez es más tolerante con la comunidad sorda o que tiene alguna deficiencia auditiva. Al margen de que en la actualidad existan diversos programas de integración muy efectivos, la sociedad considera a estas personas como lo que son: personas normales. También se han creado algunos eventos que velan por esta integración social de la comunidad sorda; como por ejemplo el Día Internacional de las Personas Sordas, que además pugna por la concienciación social y por la importancia de la detección precoz. La inserción de subtítulos, entre los cuales existen unos subtítulos especiales para sordos al indicar cualquier referencia sonora, permite que las personas sordas pueda disfrutar del mismo contenido audiovisual y seguir la trama sin problemas. Además, cada vez hay más programas televisivos que incluyen a un intérprete de lengua de signos para hacer accesible la comprensión, lo cual supone otra opción para aquellos miembros de la comunidad sorda que sepan entender la lengua de signos. En cualquier caso, el hecho de facilitar el acceso al ocio supone un avance hacia a la integración en la sociedad, ya que no discrimina a la comunidad sorda ni la excluye de su disfrute.