Las Tecnologías de la Información y la Comunicación son herramientas que utilizan la informática para crear estrategias innovadoras que facilitan la emisión, acceso y tratamiento de la información, sin importar la distancia en la que se encuentran los receptores.
Para dar la misma oportunidad de aprendizaje a personas que tienen diferentes tipos de inteligencias se han desarrollado las TIC inclusivas, que tienen como objetivo facilitar la forma de aprendizaje en los estudiantes.
La educación inclusiva va mucho más allá de aportar al aprendizaje de las personas con discapacidad o también está dirigida para quienes presentan superdotación, es decir, que se destacan por su rendimiento, pero se sienten excluidas porque el entorno no está adecuado a su ritmo de aprendizaje.
Para llegar con enseñanzas a las personas con necesidades educativas especiales se innovan los métodos de aprendizaje.
Existen ocho tipos de inteligencias múltiples: lógico matemática, lingüística, espacial, musical, kinésico-corporal, intrapersonal, interpersonal y naturalista.
Para fomentar la inclusión, desde la academia es importante implementar metodologías con recursos visuales, lecturas y materiales que se adapten al entorno según las necesidades del estudiante.
Para fomentar el aprendizaje se deben implementar metodologías a través de imágenes o videos.
La inclusión debe ser transversal al currículo, pues es importante ver a cada persona de forma individual con el fin de identificar sus limitaciones y potencialidades.
Es vital el uso de la tecnología para construir herramientas que ayuden a los docentes a desarrollar una educación personalizada y efectiva.