La seguridad de los pequeños es fundamental, como en cualquier hogar se alejan medicamentos y productos tóxicos, se protegen figuras, cristales, enchufes.
La durabilidad de muebles y otros complementos puede verse comprometida ya que cualquier elemento puede ser susceptible de ser rasgado, tirado o roto provocando, además, daños físicos.
Los colores que elijamos son muy importantes para la tranquilidad del pequeño, no solo por las paredes, también por toallas, cojines, cuadros o cualquier elemento de decoración que pueda encontrarse en las diferentes habitaciones.
Evita la sobrecarga sensorial, ten en cuenta los colores, pero también evita la luz que se enciende sola por detección de movimiento y ten en cuenta los ruidos que puedan provenir del exterior así como las texturas de suelo o paredes que puedan provocar efectos visuales incómodos.
Vivimos en un hogar accesible, es decir, adaptado a necesidades especiales de diseño y arquitectura si, por ejemplo, evitamos rampas o añadimos elementos en el baño como agarres antideslizantes.
Lograr que la casa sea un verdadero hogar para nuestros hijos es cuestión de cuidar los detalles.